martes, 8 de mayo de 2007

Dos Dias En La Vida (Fito Paez)

Honey honey baby, ya dejemos de llorar.
Te veo ahí en media hora
no te olvides nos largamos de aquí.
Dos días en la vida nunca vienen nada mal,
de alguna forma de eso se trata vivir.

Salieron en un coche, descansaron en un bar
con mejicanos, margaritas, dos chicas: una sabe mentir.
Eligen una mesa, un par de tragos y a bailar,
Thelma y su cowboy que ahora la saca de allí.

Presa del mal quise escapar,
el tipo trata de violarla, cae Louise- que salgas de ahí!!
Vas a pedir, vas a pedir, vas a pedir piedad
o te vuelo la cabeza puercoespín.

La bala fue precisa, el mismo tipo no habló más.
Tomaron una carretera, la botella y se marcharon de ahí.
Dormí con el ladrón y me dió amor hasta llorar.
Me voy a méxico rápido, dijo Louise.

Thelma entró y robó en el supermarket
Sabías, tu chico vio mtv?
Los militares odian esas almas
Y yo las quiero para mi...

Debo decir, debo decir...
Las cosas se pusieron más difíciles, y sabes que sí.
Si lo soñé o lo viví...
Las chicas conmigo son Thelma y Louise...

2 comentarios:

Emiliano Rojas Matus dijo...

Bonita canción. Me habla de aventura, de cuando tengo ganas de salir de mi casa y correr hasta la estación de trenes (Que se llama Estación central, existe el mito que la hizo el mismísimo Eiffel, pero es una mentira)tomar un tren y perderme, esa sed de aventuras que tenemos los que vivimos en ciudades y tenemos vidas mas o menos estables...
Me recuerda a Cristina, la de Cristina y los subterráneos. Ella también tenóía aventuras en las que desollaba amantes idiotas que la piropeaban (piropo: cosa que uno le dice a una chica desconocida cuando pasa, a saber: quien fuera almoada para escucharle los sueños, etc) y luego huía, ese estar siempre en marcha, como ManuChao más que como Cristina.

Emiliano Rojas Matus dijo...

Josef K es el protagonista de una novela de Franz Kafka, "El Proceso", que fue llevada al cine por Orson Wells. Esta novela habla de un tipo, Josef K. que es condenado por la ley a un largo proceso judicial, en el que no tiene derecho siquiera a saber el por qué, ni a cuestionarlo. Es un humano. Esto se relaciona con la visión judía de Kafka sobre el destino(Dios), en el que el hombre es solo un títere.

Cosas que pasan...